Cómo gestionar un hater sin que te tumbe (y qué decirte a ti misma primero)

A veces un simple comentario puede remover creencias, abrir heridas y, al mismo tiempo, regalarnos una oportunidad de crecimiento.

Este episodio nace de un reel viral, un hater y una reflexión que quizás también te resuene en tu camino emprendedor.

  Contexto inicial

Ayer recibí un comentario en mi reel más viral hasta la fecha. Ya sabes, siempre hay opiniones encontradas… y más cuando el tema toca fibras.

Lo curioso es que, cuando pregunto por haters, casi siempre aparecen tres respuestas típicas:

1️⃣ “Mal. Deberían eliminar todas sus cuentas”
2️⃣ “Necesitan volcar su ira hacia algún lado”
3️⃣ “Dan la oportunidad de mostrarte”

Y justo ayer me tocó vivirlo en carne propia.

🎥  La escena: la anécdota

El reel iba sobre planificarse una semana según la energía de cada momento del día.

Porque no siempre estamos para crear cosas; a veces estamos más para ejecutar tareas pequeñas en piloto automático con música de fondo. Y otras veces nos toca sentarnos a tomar decisiones, como las directoras de nuestro negocio.

Cada una de estas cosas consume un tipo de energía diferente. Y eso es lo que explicaba en el reel con imágenes de mi día a día.

Total, que ese reel ahora mismo lleva unas 25 mil visualizaciones, y sí… es el reel que más me está trayendo seguidores porque está promocionado. Es decir, le he metido publi para llegar a más emprendedoras que conecten con los temas que comparto.

Pues en medio de todo eso, llega el comentario del hater. Y quiero contarte la experiencia desde el momento en el que lo leí.

👉 “Preguntar mejor qué gana… pagando anuncios”

Lo que sentí, honestamente, fue una punzada de AUCH. Un hater.

💔  El conflicto interno

Lo bonito de haber recorrido este camino de crecimiento personal, es que enseguida me di cuenta de que ese AUCH era mío y no suyo. Así que bloqueé el teléfono, respiré y me pregunté:

👉 “¿Qué te ha dolido de ese comentario?”

Enseguida vi cómo las creencias pasaban como un álbum de cromos de colección…

  • “Pagar anuncios es hacer trampa”
  • “Lo que ganas no es suficiente”
  • “Decir cuánto ganas públicamente te quitará autoridad y credibilidad”

Detectadas esas tres, agradecí a la persona que había puesto el comentario, porque me estaba haciendo ver que aún quedaban cositas por trabajar ahí. Y me agradecí a mí misma el valor de ponerlas en observación, detectarlas y ver qué estaba pasando.

🌱  Aprendizaje

Después de agradecer, solo quedaba aceptar que la realidad es tal y como es.

Que está perfecto lo que gano actualmente (y ya te digo que lo está; estoy muy contenta de poder costearme la vida que estoy viviendo).

Y que pagar anuncios no es trampa. Es una estrategia para llegar a más emprendedoras usando una herramienta que se llama publicidad. Yo no soy viral ni lo busco. Solo quiero que me encuentren las personas que quieren vivir de su emprendimiento disfrutando de lo que hacen y en paz con sus vidas.

Y si la publi me ayuda a llegar específicamente a esas personas, a hacer ese match, pues pago para hacerles llegar el mensaje de que sí es posible. No es trampa. Es estrategia. Y no hay nada indigno en ello porque no estoy mintiendo.

Desde ahí, también pude recordar el dolor que sienten las personas detrás de la etiqueta de haters. Personas que crean cuentas falsas, sin foto, sin publicaciones, con perfiles privados. No lo hacen porque sí: es su mecanismo de defensa. Su manera de canalizar una ira que no saben dónde poner.

Esa ira, al final, viene de la injusticia. Una herida interna que les hace sentir que otros tienen algo que ellos no podrán conseguir. Y desde esa herida lanzan comentarios.

Lo que me sorprende es que casi nunca se habla de los haters con compasión. Y yo creo que lo necesitan. Son personas que lo están pasando mal, que solo ven quejas, destrucción e injusticia en sus vidas. Responder con más odio no cambia eso. En cambio, responder con humanidad puede abrir otra puerta.

Por eso decidí contestar con transparencia y amor, compartiendo mi camino, mis cifras y mi forma de emprender. Porque si hay algo que quiero dejar claro es que pagar anuncios no me quita credibilidad, al contrario: es parte de mi estrategia consciente.

💭 Pregunta para ti

💬 ¿Qué haces cuando te topas con un hater? ¿Lo bloqueas, lo ignoras o lo transformas en aprendizaje?

Después de todo, hasta lo celebramos en el CLUB con un “Habemus hater”. Porque sí: cada hater es también un recordatorio de cuánto hemos avanzado y de lo firmes que estamos en nuestra misión.

La ira siempre tiene un mensaje detrás: la injusticia.

Así que, cuando alguien comenta desde ese lugar, en realidad está mostrando un deseo frustrado. Algo que quiere, pero no cree posible para sí.

Mi invitación es esta: la próxima vez que te cruces con un hater, míralo como una oportunidad. No para devolver odio, sino para crecer, agradecer y, si puedes, tender un puente.

 

📂 Recursos para ti

 

🎥  Mira el reel en cuestión aquí: Reel en Instagram

🌱  Profundiza en el mensaje detrás de las emociones con este curso gratuito: El mensaje de tus emociones

📺  Aprende a planificar tu semana según tu energía: Video en YouTube

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Sobre mi

NebaiBR

Consultora de Dirección y Liderazgo de Negocios Digitales Conscientes.

Anfitriona de SER Emprendedora CLUB.

Creadora de la Metodología Sé La Jefa que tu Negocio Necesita.

Trabajo con emprendedoras que son muy buenas en lo suyo pero su negocio se les está comiendo la vida que decidieron vivir.