¿Qué es y por qué me especialicé en PsicoMarketing? 

¿Qué es y por qué me especialicé en PsicoMarketing? O mejor dicho, dime como se llama tu avatar y te diré cuanto le puedes ayudar.

En pleno siglo XXI entender el comportamiento del consumidor es un elemento clave para cualquier empresa, organización o proyecto.

 

Como comentamos en el episodio 1 estamos tan entretenidos, tan consumidos por redes sociales, tv… estamos, en definitiva, tan dormidos, tan viviendo en piloto automático, que como no sepamos quién es perfectamente y cómo se siente esa persona a la que queremos ayudar, ya podemos tener el mejor proyecto del mundo que no lo van a comprar

 

Y ya no solamente como se siente, sino qué hace en su tiempo libre, cómo se comporta, qué información consume, por qué esa información … Todo, absolutamente todo, casi de una manera obsesiva.

 

A ver Nebaí, que te has vuelto loca, ¿obsesión, ¿en serio?

 

Sí, obsesión por saber cuál es el perfil psicológico de la persona a la que quiero ayudar para poder llegar a ella y ayudarle de verdad. 

 

Venga, nos ponemos en un caso práctico, que sé que os gusta:

 

Una de las preguntas más interesantes que podemos hacernos cuando estamos haciendo un avatar es: cuéntame el día a día de tu avatar. 

 

Esto, si lo entiendes y lo haces al detalle, pero al minúsculo detalle, es superpotente. Por ejemplo:

 

Mi avatar se despierta por la mañana, desayuna, se va a trabajar, después se va a comer,

después de comer se vuelve a ir a trabajar y después de trabajar otra vez se va a casa, está 

con los niños (si tiene niños) y si no se pone la tele y se va a dormir, día a día de un avatar. 

 

Si me venís con esas ganas definiendo el avatar vamos por mal camino. Primera causa de no vender. 

 

Ahora vamos a definir un día a día detallado de un avatar, a ver si veis la diferencia:

 

Me gustaría presentaros a Marcos, tiene 35 años, es un chico de Madrid, de España, está soltero, no tiene hijos y todavía vive en casa de sus padres. 

 

Estudió un FP Superior de Electricidad porque no tenía otra opción en uno de los papeles que le dieron en un instituto cercano a su casa. 

 

Cada mañana, cuando suena el despertador lo apaga y se queda 5 minutitos más, vuelve a sonar otra vez el despertador y se sienta al borde de la cama, se levanta al rato y se va directo a la ducha para despertarse. 

 

No es muy fan del café, pero después de la ducha y para terminar de despejarse se prepara cada mañana uno para poder ir a trabajar con energía suficiente para todo el día. 

 

Y a que no sabes qué es lo que se encuentra nada más llegar a la carretera… exacto, atasco. Todos los días le toca salir 1 hora antes de casa para poder llegar a tiempo. 

 

Trabaja 8 horas seguidas con una hora en medio de descanso para poder comer, pero está en el trabajo, aun comiendo, en el trabajo. Otro día más en la oficina, nada cambia, el trabajo no acaba nunca, el jefe lo quiere todo para ayer. 

 

Pero realmente no está tan mal en el trabajo, pero desde luego que sabe que eso no va a ser para toda la vida, solamente está esperando el momento adecuado, o tener el dinero suficiente, que no deja de ser el momento adecuado, o cualquier otra circunstancia (que no deja de ser otra vez el momento adecuado). 

 

Sale del trabajo “cansado”, porque no ha hecho nada físico, se va a “descansar” a casa para poder ir fresco mañana otra vez a trabajar. 

 

Pero, a que no sabes lo que se encuentra cuando sale del trabajo para ir a casa, exacto, otro atasco. Otra hora más hasta que llegue a casa, pero bueno, ya se ha terminado el día, se pone un poco de musiquita y para delante. 

 

Llega a casa, se prepara la cena y se prepara la comida del día siguiente en el tupper. Se pone los capítulos de Netflix hasta que se queda totalmente dormido en el sofá, se despierta, se va a la cama y de repente… vuelve a sonar la alarma.

 

Ahora decidme, ¿con quién habéis empatizado más?, y eso que no es vuestro avatar, solamente el hecho de saber qué es lo que siente en cada momento de su día a día hace muchísimo más fácil el poder comunicarte con él y él que empatice con lo que yo digo.

 

Así que, si existen dos productos más o menos iguales, ¿a quién se lo va a comprar, a la persona que ha definido el avatar uno o a la persona que ha definido el avatar dos?

 

El PsicoMarketing nos permite empatizar muchísimo más con el consumidor, analizando lo que realmente desea incluso hasta cuando él o ella todavía no lo sabe.

 

El próximo día, os adelanto que os hablaré de los niveles de consciencia del consumidor, veréis qué interesante es el tema.

 

Entonces, Nebaí, ¿te has especializado en PsicoMarketing solo para conocer mejor a tu avatar, solo por eso? No, no solo por eso, hay un montón de cosas más detrás de eso, esta es solo una pequeña pincelada. 

 

Elegí PsicoMarketing porque siempre me apasionaba la psicología, nunca de manera para estudiarla, pero , como os conté en el episodio uno, me llamaban la psicóloga sin título, pues bien, ya no pueden decirlo. 

 

Siempre he estado observando patrones de conducta.

 

Ahora los llamo patrones de conducta, pero, para que nos entendamos, siempre me ha gustado ver cómo se comportan las personas cuando están en diferentes situaciones. 

 

Y es muy curioso, por ejemplo, cuando nos asustamos, la gente que pensamos que es más valiente se pega un susto de muerte y se esconde detrás de otra persona y las personas que pensamos como más tímidas o menos valientes son las primeras que reaccionan de una manera defensiva. 

 

Entender por qué sucede eso es parte de la psicología y bueno chicos, a mí me fascina. 

 

A mí me fascina, pero claro, solamente quedarme con conceptos de psicología sin aplicarlos a ningún sitio, pues era muy insulso, bueno, pues ahí apareció PsicoMarketing y dije, esto, eso tiene mi nombre y además de tener mi nombre es acorde a mis valores.

 

 ¿Cuáles Nebaí, los de poder manipular a las personas para venderles lo que quieras? 

 

No, nunca jamás, existen unos principios generales y unos valores éticos en marketing. 

 

Entre los valores principales tenemos la responsabilidad de ser capaces de crear cambios positivos en la sociedad a través del marketing, ser honestos con los servicios y las actividades que estamos ofreciendo (este me gusta mucho), transparencia informativa (no voy a decir más ) y profesionalidad, no aprovecharse de los beneficios ligados a esta profesión como podría ser la manipulación.

 

Y ya, como razón final de por qué PsicoMarketing es que este tipo de marketing no depende de modas. 

 

Desde el principio de los tiempos de los seres humanos ya había compra-venta.

Si no era por trueque, por oro, o por monedas, da igual, había intercambio de energía, servicios, de lo que fuera.  De ahí la creación de mercados y de la creación de mercados, la necesidad de hacer visibles a esos mercados, el marketing. 

 

Cuando tú te paras a comprender por qué una persona en la frutería de Pepe y otra persona en la frutería de Mercadona, sabes perfectamente a quién ayudar y cómo ayudar. 

 

No es el producto, no es si el producto es bueno o es malo, el producto es neutro, es un producto. Ahora, saber a quién dirigir ese producto para maximizar los resultados en un tiempo récord… ahí entra la psicología. 

 

Entiende lo que quiere tu avatar para saber ofrecerle tu servicio, que es el que le va a ayudar. 

 

Nos vemos.

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