Por qué tu negocio no tiene que comerse tu vida (y cómo empezar a cambiarlo)

El único propósito de vida es VIVIR y el único propósito profesional es SERVIR.

El único propósito de vida es VIVIR y el único propósito profesional es SERVIR.

La vida es CAMBIO CONSTANTE. Y pretender fijar un estilo de vida y mantenerlo en el tiempo es una mentira de la mente que miente, o mejor dicho, del EGO.

No haces lo mismo ahora que hace 10 o 20 años. Y si lo sigues haciendo, tal vez sientas que te falta algo en la vida y no sabes qué. Lo que falta es precisamente ese CAMBIO, esa evolución constante. Crecimiento constante.

Resistirse a que todo siga exactamente igual es resistirse a vivir en PLENITUD Y LIBERTAD. Pero la seguridad, comodidad y estabilidad a las que estamos acostumbrados culturalmente son el precio a pagar por vivir en PLENA LIBERTAD. ¿Verdad?

No saber qué pasará nos hace imposible no poder controlarlo todo para ¿tener paz mental? ¿Desde cuándo se puede controlar la Libertad? ¿Desde cuándo puedes controlar el vuelo de un pájaro o el flujo de un río?

Para los más escépticos que dicen que se puede controlar el flujo de un río con construcciones: perfecto. Es cierto, puedes controlar por dónde pasa el río, pero no puedes controlar el desbordamiento del río ni la erosión que va haciendo. Porque el flujo es movimiento y cambio constante.

 

Amiga, nos toca hacer las paces con la incertidumbre, incomodidad e inestabilidad. Eso forma parte de la VIDA y me gustaría invitarte a reenfocarlo de otra forma:

¿Quién soy yo para rechazar lo que la VIDA me trae?
¿Para juzgar lo que acaba de llegar?
¿Para no querer ver lo que me quiere enseñar?

👉 La incertidumbre te motiva a reconectar con la única seguridad real: la seguridad en ti misma, y no con la de ahí fuera (que es aparente y no real).

👉 La incomodidad viene para decirte que aún tienes cosas que aprender, por lo tanto te muestra el camino a seguir para seguir creciendo.

👉 La inestabilidad está para que no te quedes quieta y encuentres el equilibrio y la paz en el propio movimiento. En tu centro. En tu esencia. Te muestra todo el tiempo lo que no eres para que tú reafirmes lo que sí eres.

Los pasos al andar se producen al levantar uno y mantener el equilibrio con el otro hasta que se vuelva a apoyar.

 

Vamos a profundizar en dos pilares fundamentales hoy: Cómo quieres VIVIR y cómo quieres SERVIR.

 

PARTE 1: Cómo quieres VIVIR

 El único propósito de la vida es VIVIR.

 

Define tu estilo de vida: ¿Qué quieres RECIBIR de la Vida?

Me encuentro con muchas emprendedoras que empiezan sus negocios con el falso propósito de encontrar el equilibrio, la paz, la felicidad y la autorrealización en el golpe de suerte de facturar un millón. Pero, ¿cuánto tiempo crees que va a durar ese millón en tu cuenta? Va a ir y venir, subir y bajar, como todo, porque todo es energía.

Ahora que sabes esto, ¿qué vida estás viviendo? ¿Qué vida has comprado?

Quiero lanzar un movimiento altruista, que desde hace un tiempo vengo promoviendo: En vez de preguntar a un niño "¿Qué quieres ser de mayor?" preguntemos "¿Cómo quieres vivir? ¿Qué experiencias te apetecen vivir?" Respetando lo que ya SON, niños. Y fomentando la LIBERTAD de decisión.

Y ahora te lo traigo a ti: ¿Cómo quieres vivir tu vida?

Te invito a hacer este ejercicio simple:

  1. ¿Qué cosas estoy haciendo que no quiero hacer, que son por obligación?
  2. ¿Qué cosas no estoy haciendo por las cosas que “hago por obligación”?
  3. Las cosas que hago por obligación, ¿de dónde vienen? ¿Son realmente prioritarias antes que otras
  4. ¿En qué rol me estoy posicionando; víctima, salvadora, acusadora?
  5. ¿Hasta dónde llega mi responsabilidad en esas situaciones?
  6. ¿Qué creencias y excusas están saliendo respecto a LIBERARME de esas obligaciones?
  7. ¿Qué cosas sí quiero vivir, aprender, experimentar en el momento actual de mi vida?
  8. ¿Qué juicios y autoexigencias salen al escribir esos sueños y momentos?
  9. ¿De dónde vienen los juicios y las exigencias?
  10. Mañana cuando me levante para vivir mi vida voy a...

 

PARTE 2: Cómo quieres SERVIR

El único propósito profesional es SERVIR.

 

Define tu forma de trabajar: es lo que le da sentido a nuestra vida (DAR).

Ahora nos toca definir cómo podemos y queremos SERVIR en nuestro momento actual de vida, que va a depender de la forma en la que quiero vivir y las experiencias que ya he vivido y en las que puedo aportar a través de un servicio que te llene de sentido.

Porque los bolsillos pueden estar llenos, amigas. Pero si hemos empezado a emprender, no es sólo porque el salario no me alcanzaba, sino porque de algún modo te diste cuenta de que podías hacer algo más. Podías servir de una forma en la que no sólo te sientas plena tú, sino que contribuyes a la evolución de la persona que tienes enfrente.

Crecer de forma personal y profesional van de la mano. Y cuánto más creces, más se expande el sentido vital y más podemos DAR.

De la misma forma que en la vida hay fases y vamos cambiando de prioridades, en el área profesional no vamos a pretender hacer lo mismo durante 45 años. Tiene sentido los primeros meses y años, mientras aprendes, te nutres y nutres. Pero cuando ya no hay más espacio para el crecimiento, deja de tener sentido seguir en esa dirección.

Es natural cambiar. En eso consiste la vida y nuestra función es fluir con ella en todos los ámbitos.

Al escribir este apartado, no te centres en la “posibilidad / imposibilidad”, rentabilidad o aspectos técnicos y mundanos. Déjalos a un lado y sigue escribiendo sin juicio.

 

Permítete expresarte sin juicio.

  1. ¿Qué es lo que siento que toca entregar al mundo ahora mismo?
  2. ¿Qué me motiva y me sirve para aprender mientras enseño?
  3. ¿Qué he experimentado que ha hecho que mi vida fuera un poquito más ligera y menos densa?
  4. ¿Qué resistencias tenía? ¿Cómo me siento sin esas resistencias?
  5. ¿Cuántas horas, qué horas, en qué lugares y en qué quiero trabajar?
  6. ¿Qué quiero conseguir en Navidad / Verano?
  7. ¿Me motiva el camino a la meta o me parece imposible?
  8. ¿Qué necesito para conseguirlo? ¿Qué voy a aprender? ¿Cuándo lo voy a aprender? ¿Quiero aprenderlo?
  9. ¿Cómo puedo ofrecerlo al mundo? ¿Cómo quiero ofrecerlo al mundo?
  10. ¿A quién sí quiero guiar? ¿A quién no?

Miedos comunes en EMPRENDEDORES DIGITALES

 

Zona de incomodidad y crecimiento

La función del miedo es alertarnos de que algo es desconocido y por lo tanto puede ser peligroso para la supervivencia. A nivel físico está bien, hace que no nos tiremos por un puente, pero a nivel de crecimiento y romper condicionamientos mentales, es un freno. Lo que muere ante esos peligros mentales es una versión de tu personalidad que ya no te define, y que por lo tanto no te sirve.

Por eso, agradezco cada día al miedo que me avise de que ese es mi área de crecimiento actual. No es cómodo, obviamente. Pero precisamente seguir en esa incomodidad hace que la zona de confort sea en realidad una zona de desconfort. ¿Qué curioso verdad?

Pongamos un ejemplo. Seguro que todas habéis visto que los árboles de los paseos y las calles están plantados con un cuadro de tierra sin baldosas. Y el árbol crece ahí durante mucho tiempo. Pero cuando el árbol empieza a hacer más profundas sus raíces y encuentra nutrientes nuevos y más potentes, empieza a necesitar expandirse, rompiendo muchas veces las baldosas de la calle o el mismo asfalto de la carretera.

Eso mismo nos pasa a nosotros cuando decidimos que el espacio en el que estamos viviendo se nos queda pequeño. Queramos o no, se va rompiendo alguna creencia, y duele. Claro que duele. Pero ¿y todo lo que puedes llegar a crecer y vivir más ligero, más libre? Esa es para mí la auténtica zona de confort. La llamada zona de aprendizaje. Una zona ilimitada que expande a todas las que están por delante y por detrás.

Vamos a desglosar algunas excusas comunes que nos pone la mente para no sufrir el dolor de romper nuestra personalidad.

 

👉 Excusa número 1: No soy lo suficientemente buena.

😎 Reenfoque: Aún no he llegado al nivel que me gustaría, pero el camino es largo y he avanzado mucho más que otras personas. Además, seguro que hay personas que necesitan lo que ofrezco. Y si no lo ofrezco, ¿cómo voy a saber si soy lo suficientemente buena?

👉 Excusa número 2: A nadie le va a importar lo que hago.

😎 Reenfoque: Hay muchas personas que necesitan justo lo que estoy ofreciendo. No a todo el mundo le va a importar, y está bien. A mí tampoco me importa todo lo que hay en el mundo. Lo que importa es la conexión con las personas que sí necesitan esto.

👉 Excusa número 3: No tengo suficiente experiencia.

😎 Reenfoque: La experiencia se gana con el tiempo y la práctica. Todos empezamos desde algún punto. La experiencia que tengo ahora es suficiente para ayudar a aquellos que están un paso detrás de mí en el camino.

👉 Excusa número 4: No tengo tiempo.

😎 Reenfoque: El tiempo es una cuestión de prioridades. Si esto realmente es importante para mí, encontraré el tiempo. Puedo empezar con pequeños pasos y dedicar más tiempo a medida que avanzo.

 

Y con esto, hemos llegado al final de nuestro episodio de hoy.

 

Espero que te haya sido útil y que te haya inspirado a reflexionar sobre cómo quieres vivir y servir en tu vida y en tu negocio.

 

Recuerda, amiga, la vida es cambio constante, y nuestra tarea es fluir con ella, aprender y crecer en cada paso del camino.

 

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Sobre mi

NebaiBR

Consultora de Dirección y Liderazgo de Negocios Digitales Conscientes.

Anfitriona de SER Emprendedora CLUB.

Creadora de la Metodología Sé La Jefa que tu Negocio Necesita.

Trabajo con emprendedoras que son muy buenas en lo suyo pero su negocio se les está comiendo la vida que decidieron vivir.